La ola que imaginé

Vivo en Asturias, en el norte de España y mi costa es un buen lugar para ver y fotografiar las migraciones de las aves marinas. Suelo ir varias veces todos los meses, pues siempre hay algo que ver y fotografiar. Incluso en los meses de invierno, con los correlimos oscuros y vuelvepiedras invernantes, así como con las garcetas que son residentes todo el año.

mario suarez

Recuerdo bien esta fría mañana de febrero en la conseguí esta foto de la garceta y la ola que previamente había visto en mi mente. Había llegado, como siempre, al amanecer para poder así disponer de suficiente tiempo para explorar la playa con los prismáticos y localizar la zona por la que se encontraba el grupo de correlimos oscuros, que eran el objetivo de ese día. Una vez localizados y después de varios minutos observándolos me llevé una decepción, pues debido a la fuerte marea que estaba subiendo, estaban bastante dispersos y activos. Además la luz era muy pobre y el cielo gris parecía que estaría presente toda la mañana, con lo que no conseguiría las velocidades de disparo necesarias para detener a los nerviosos correlimos oscuros.

Cuando ya estaba decidido a irme de vuelta a mi casa, observé a una de las garcetas residentes inmóvil sobre una roca. Estaba intentando pasar desapercibida para conseguir así tener éxito en su pesca entre los charcos intermareales. Como dije anteriormente, la marea estaba subiendo rápida y violentamente, haciendo que las olas chocasen contra las rocas donde se encontraba la garceta y creando un bonito espectáculo natural .Vi en esa situación bastantes posibilidades fotográficas y rápidamente bajé a la playa. Empecé poco a poco el acercamiento a la garceta, como siempre reptando, para así integrarme lo más posible en el terreno y pasar lo más desapercibido posible para el ave. Una vez que llegué a la distancia ideal para tomar la foto con mi 300 mm, monté el multiplicador de focal 1.4X y busqué el lugar más cómodo posible entre las rocas. A partir de ese momento, solo tuve que esperar que la marea trajese nuevas olas que rompiesen junto a la garceta. Y la foto que imaginé unos minutos antes mientras observaba a la garceta con los prismáticos pudo ser conseguida, algo que no muchas veces suele pasar, pero que en esa fría mañana de febrero, afortunadamente ocurrió.

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Una respuesta a La ola que imaginé

  1. Cesia Galvez dijo:

    Es una fotografía espectacular ,creo que vale la pena saber esperar y buscar en medio de cualquier situación el punto exacto de nuestro éxito .

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