FLORTOGRAFIA

A finales del invierno, cuando las nieves todavía cubren las altas cumbres del Sistema Central, el azafrán serrano comienza a salpicar de color violeta las praderas de la Sierra de Guadarrama.

Es la primera flor, el primer color que llama la atención anunciando la llegada de la primavera, el primer impacto visual, la primera atracción para los polinizadores y flortografos. A estas alturas del año, entrados todavía en el frío invernal, los azafranes no tienen otras competencias florales que marginen su presencia, y todas las miradas de este entorno recaen directamente sobre sus atributos.

Los azafranes serranos, al igual que otras flores prematuras, son escasas en polen y néctar, por este motivo deben apresurarse en aparecer en escena para captar la atención de los escasos insectos que en su contacto y revoloteo pueden colaborar en su polinización.

Siguiendo a los azafranes aparecen los narcisos trompones y amarillos, cubriendo praderas montanas y húmedos prados de diente……….. y poco a poco van vistiéndose de suave amarillo los sauces en las riberas y nacen chiribitas que salpican de blanco los verdes, y gageas amarillas y geranios silvestres que impactan de fuerte rosa en las laderas mientras se espolvorean de blanco los endrinos en torno a las dehesas………………….. y así, un año más ……………………COMIENZA LA PRIMAVERA.