MIL OPORTUNIDADES PERDIDAS

Escribo este post,  a raíz de un acontecimiento que ocurrió hace ahora un año, sobre las navidades de 2017. Existía un alcornoque en la Contraviesa (parte baja de la alpujarra en la provincia de Granada), concretamente en el Haza del Lino a 1280 msnm con una sola rama lateral, totalmente horizontal que era claramente un icono para mí y sé que también para muchos amantes de la naturaleza. El último temporal de  2017  lo ha abatido y con el mis esperanzas de hacer una serie completa en las diferentes estaciones del año y con diferentes condiciones meteorológicas.

Pero para mí ese árbol no solo era un icono fotográfico, era un recuerdo intrínseco asociado a mi padre, el nació justo debajo, en esos cortijos que miraban al mediterráneo por el sur y en paralelo a la imponente Sierra nevada por el norte.

Se va mucho más que un árbol, se va un cúmulo de recuerdos, de sentimientos, de emociones y experiencias vividas en ese viaje de la vida desde mi Roquetas natal hasta su origen en Rubite, en mi etapa de niñez.

Y es aquí cuando retomo el título del post para haceros participes de tantas situaciones planeadas en nuestra cabeza como fotógrafos que al final no se pudieron llevar a cabo por diferentes motivos. Cuando empecé en 2006 a fotografiar aves en Almería, solía ir a las charcas de las Norias, aquello era un vergel de avifauna para quedarse estupefacto. Pasar una mañana allí  escondido entre tarays y juncos fotografiando decenas de especies diferentes parecía no tener fin, sin embargo la introducción accidental o no de un pez no autóctono que removía el fondo y evitaba la entrada de luz y oxigeno cambió el hábitat definitivamente y de golpe perdimos uno de los puntos de referencia a nivel nacional. Allí llegué a fotografiar Ibis sagrados.

Y así podría contaros una lista interminable, en Marzo de 2015 volvimos a Islandia por tercera vez y una de nuestras ilusiones era volver a fotografiar los famosos arboles de barro ganadora del Wildlife…..no existían, “se los había tragado la tierra”. En ese mismo viaje quisimos sobrevolar el volcán Bardarbunga en erupción desde hacía seis meses…se había apagado  seis días antes.

En otra ocasión descubrí una zona de eucaliptus con grandes troncos en una carretera comarcal de Almería, pensé, puff que montón de imágenes buenas saldrán de aquí….eran elecciones y se les ocurrió blanquearlos como reflectante nocturno para el tráfico, otra vez mi gozo en un pozo. En noviembre de 2017 fuimos a Rio Tinto, y siempre hacíamos los amaneceres en el embalse del Jarrama junto a la carretera que va a las minas, el lugar era impresionante con árboles semi inundados en la laguna, envueltos en niebla, arropados por bosques de pinos laterales y con una orientación al amanecer perfecta. Bueno, pues la sequía, los había dejado sin agua, un desastre!!

Como moraleja…cuando tengáis algún proyecto fotográfico en mente, no os descuidéis demasiado porque las condiciones en la naturaleza cambian inesperadamente.

 Fran Rubia

 

 

 

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Una respuesta a MIL OPORTUNIDADES PERDIDAS

  1. Excelente reflexión Fran. El refranero ya lo resume “no dejes para mañana, lo que puedes hacer hoy”.
    Todos hemos vivido situaciones similares, aunque en mi caso, a parte de las condiciones cambiantes de la naturaleza, que mencionas, muchas veces he “perdido” fotos por la alteración del paisaje por la mano del hombre, que todo lo cambia y destruye. Nuestro tema, lo natural, cada vez se reduce más.

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