Una foto chula

EIGG vermell PortfolioHace poco, hablando con un amigo me pidió una foto “de esas tan chulas” que haces para colgar en una pared “libre”.

En ese momento, me vino a la cabeza un Tsunami de emociones, pues durante los últimos tres años he sufrido (junto con Pere Soler) o vivido según como se mire, muchas situaciones que ahora cuando nos juntamos las recuerdo como anécdotas graciosas pero que en su momento me creó tensión, miedo, cansancio, dolor, sorpresa, enfermedad…

Así podría decir que íbamos charlando tranquilamente en el tren cremallera hacia Gornengrad (para admirar el monte Cervino) y cuando el tren ya empezaba a cerrar puertas en una estación intermedia para reanudar la marcha vimos nuestras maletas en el andén y salimos corriendo a buscarlas justo para no perder el tren (el revisor pensó que pertenecían a un grupo de excursionistas y las bajo junto con otras), no sé yo que hubiese pasado si las perdemos…

O como perdí el billete de avión cuando vigilaba las mochilas fotográficas que salían del escáner del aeropuerto de Pere Soler y Viçens Gimeno mientras a ellos los estaban cacheando minuciosamente…

O cuando llegamos a un pequeño B&B de Escocia dónde para ducharnos nos teníamos que poner de rodillas pues el baño estaba situado en un lateral de la buhardilla…

O cuando en medio del lago Baikal, debajo de nuestras piernas, se rompió el hielo formándose una grieta donde salía el agua y nos acojonamos vivos…

O visitar tres días seguidos la zona de Glencoe, en las Highlands Escocesas, pues teníamos esa fotografía en mente desde hacía un año cuando pasamos por allí y no pudimos parar pues teníamos el tiempo justo para llegar al aeropuerto y esperar en el coche horas y horas para hacer una fotografía y no poder hacerla por culpa de la incesante lluvia y viento…

O cuando pasé frío en Garajonay, La Gomera, Islas Canarias, donde los cinco días que pasamos estábamos de media a cinco grados, con viento realmente fuerte con lo que la sensación térmica era de menos grados y lloviendo casi continuamente… Además de estar medio griposo…

O cuando en el reciente viaje a Stromboli, de los tres días previstos, tuvimos que ampliar a cinco descartando otros lugares previstos, y de los cinco intentos subiendo al volcán y esperando muchas horas (una media de 6 horas) entre viento, lluvia, niebla y al final bajar andando las dos horas de trayecto hasta el hotel, de noche cerrada sin haber sacado ni tan siquiera la cámara…

Y muchas más que podría contar… Así que, cuando me piden una fotografía de “esas chulas” pienso en el esfuerzo que hay detrás para realizar esa fotografía, ya sea económico, de tiempo, de esfuerzo físico…

No todos están dispuestos a “sufrir” o “vivir” estas situaciones para hacer una fotografía pero para mi es lo más importante, las “aventuras” vividas para conseguir esa foto, para mi es el valor de esa fotografía, sea buenas, malas, premiadas en un concurso o tengan muchos likes.

Y no os cuento lo que pienso cuando me dicen, aquí hay photoshop no?

Esta entrada fue publicada en Reflexiones, Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *