UNA TARDE CON SUERTE

A veces la naturaleza nos regala momentos y luces especiales, no sé muy bien de qué depende, pero sucede. Creo que tiene mucho que ver con nuestras decisiones y la suerte.

¿Influye la suerte en la fotografía de paisajes? Estoy convencido que sí. Cuando tomamos la decisión de salir al campo a hacer una foto o emprender un viaje fotográfico estamos tomando la primera decisión sobre el resultado final, pero más allá de eso las condiciones meteorológicas y las luces no podemos controlarlas, eso ya forma parte de la suerte, porque nosotros no podemos saber si se abrirá un hueco entre las nubes y aparecerá un rayo de luz o no justo cuando lo necesitemos.

Os quería contar la historia sobre un viaje, que habla de cómo en una fotografía de paisaje influyen diversos factores, entre ellos las decisiones que tomamos y la suerte, entre otros.  Una mañana de mayo de 2005 me llamó mi amigo Jesús para decirme que por la tarde quería ir a la playa de Calblanque, por si me apetecía acompañarle. La costa murciana, donde se encuentra el Parque Regional de Calblanque, nos pilla  a 200 km de nuestro pueblo de Almansa.

La tarde en Almansa se presentaba soleada y le dije que sí le acompañaría (primera decisión decir que sí, quizás si te pilla sin ganas o tienes algún compromiso y decides no ir al viaje, te pierdes la foto). Cuando  estábamos llegando a Calblanque, el cielo se oscurecía por momentos, cada vez se ponía más nublado y aparecían nubes grises  oscuras que no presagiaban buenas luces para la fotografía de paisajes.

Anduvimos un rato por la playa, por las “dunas fósiles” y por las Salinas del Rasall, buscando detalles y plantas para hacer alguna foto pasando el rato y aprovechar el viaje.   Finalmente, viendo el panorama tan gris, decidimos volver hacía Almansa por la carretera que bordea el Mar Menor pasando por Los Alcázares, (segunda decisión,  ir bordeando la costa en vez de ir por la autovía donde no puedes parar si ves un arco-iris por ejemplo). Conforme nos acercábamos a Los Alcázares se empezaba a abrir un espacio entre las nubes cada vez mayor que presagiaba alguna sorpresa: una bonita luz, o un arco-iris. Al parar en Los Alcázares, junto a la playa, preparamos el equipo y observamos el lugar para coger alguna posición idónea por si aparecía el arco-iris. Es de vital importancia estudiar el lugar y los elementos que pueden aportar interés a la composición. En la playa teníamos diversos temas que daban juego a la escena: unos pescadores, unos niños jugando, unos barcos en el horizonte y altas espigas de carrizo en primer plano. Cuando el sol ya estaba bastante bajo, se abrieron las nubes lo suficiente para que el sol luciera con fuerza, formando un espectacular arco-iris doble sobre el fondo de nubes oscuras y una luz rojiza de atardecer preciosa. En esos minutos que duró el espectáculo de la luz, los nervios corrían por mis venas de forma alocada y nos desplazábamos por la playa de un lado para otro buscando las mejores composiciones con diferentes objetivos. De verdad que son momentos de tanta concentración, en el equipo y en la escena, que si te pellizcan ni te enteras, simplemente es como si estuvieras ausente, en otra parte.

Al final, la tarde que unas horas antes era negra, acabó siendo una de las mejores tardes fotográficas que recuerdo. ¿De qué dependió que aquella tarde cargada de nubarrones negros terminara con tan buenos resultados? La mayoría de las veces que le sucede esto al fotógrafo, empieza con las  decisiones que tomamos, de la suerte, y de otras cosas que escapan a nuestra conciencia.

 

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3 respuestas a UNA TARDE CON SUERTE

  1. Nuria dijo:

    Me ha encantado Toni. Enhorabuena por esa tarde!

  2. Andrea Laura Coronel dijo:

    Que buen relato! Además de las decisiones acertadas que se encontraron con la suerte esa tarde, también se ve la búsqueda atenta que nunca bajó la guardia y permitió captar tanta belleza. Para tener muy en cuenta !

  3. El relato y comentarios de Toni se prestan a una reflexión en profundidad y como este espacio de comentarios se me antoja insuficiente, me gustaría dedicarle un nuevo post en este blog, digamos de continuación.
    Como aperitivo cito a Picasso cuando dijo aquello “Que la suerte te pille trabajando”, como te ocurrió a ti Toni aquel suertdo día.

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