Desde el cielo… ¿por qué no?

Esta es mi primera publicación en el blog de Portfolio Natural y la quiero dedicar a una de las modalidades de la fotografía de Naturaleza que mas me apasionan, la aérea.

No es ni mejor ni peor que otras disciplinas pero si requiere de cierta técnica e implica un riesgo, controlado pero existente que en la mayoría de las otras no esta presente.

Voy a explicar en dos bloques estas afirmaciones, primero sobre la técnica y después sobre el riesgo.

Cuando empecé en serio en la fotografía de Naturaleza ya había volado, fue primero la gallina que el huevo en esta ocasión y lo había hecho en avión, helicóptero y globo aunque solo pude inmortalizar algunos momentos desde este último medio y con una cámara compacta digital de las primeras que aparecieron, con poca calidad óptica y muy limitada técnicamente pero me sirvió para tener un primer contacto con lo que después seria una gran pasión.Captura de pantalla 2015-11-21 a les 13.53.11Cuando preparo una sesión, lo primero que debo tener claro es dónde quiero volar y qué resultados busco, esto determinará el equipo que cargaré y el medio de transporte que tendré que buscar, normalmente una avioneta por precio y maniobrabilidad pero nunca es descartable un ultraligero si no hay disponibilidad de avionetas en los aeródromos cercanos, incluso un globo puede valer, aunque este es muy limitado para la fotografía ya que depende de vientos, térmicas y no es muy aconsejable si volamos cerca del mar ya que seria de difícil rescate en caso de que las condiciones atmosféricas no fueran muy favorables.

El equipo suele constar de cámara reflex y dos objetivos, un 24-70mm y un tele corto como un 70-200mm, dos tarjetas de memoria de alta velocidad, una batería adicional y un filtro polarizador si vamos a volar en zonas donde pueda haber la posibilidad de reflejos provocados por el agua como deltas, marismas o rios.

A partir de este momento ya estamos en condiciones de poder iniciar la sesión, dependiendo de si hay sujetos móviles suelo utilizar el disparo en ráfaga y el modo de enfoque en AI Servo, de ahí que lleve siempre una segunda batería ya que esta configuración las devora literalmente.

También es imprescindible disponer de mucha luz para poder disparar con una velocidad suficiente para evitar trepidaciones, fallo muy común en los que vuelan por primera vez ya que no es lo mismo estar pie a tierra que estar disparando a unos 120 kms/h mínimo y que objetivo y cámara tenga que vencer la resistencia aerodinámica ya que sobresaldrán de la cabina con la complicación adicional que esto conlleva pero que garantiza una calidad óptima ya que no habrá cristal que pueda restar nitidez o distorsionar nuestra fotografía final.

Un dato importante es saber si nuestro cuerpo esta preparado para lo que va a venir ya que las pequeñas avionetas, las mejores para fotografía aérea, se mueven mucho y son proclives a “sufrir” cambios en trayectoria y altitud provocados por las térmicas y el viento. Esto que parece obvio no lo es tanto y no todos reaccionamos de la misma forma a los fenómenos antes descritos, algo que puede provocar que en vez de disfrutar de esa sesión, la suframos…

avioneta (1 de 1)Y finalmente uno de los ingredientes mas importantes, el piloto, de él va a depender en gran medida el éxito o el fracaso de nuestra salida, de como maneje el aparato, de las horas de vuelo que lleve, del conocimiento de la zona que tenga, etc sino recordad que uno de los mitos de la Fotografía de Naturaleza, Galen Rowell, falleció posiblemente por culpa de un piloto que apenas llevaba 50 horas de vuelo acumuladas…

Blanco y Negro

Cuando  por  el año 1839 se hace la presentación de la fotografía como invento, revoluciona la vida social de tal manera que ya nada será igual desde entonces. Inicialmente la mayoría de las formas de tecnología visual se desarrollaron en Blanco y negro  y fueron evolucionando paulatinamente hasta que llegaron las primeras pruebas a color a principios del siglo XX.

El “color” es lo más parecido y representativo a la realidad de nuestro entorno y la primera reacción es realizar una escena con la belleza de todos sus colores, mientras que el blanco y negro es una abstracción que nos muestra la realidad de una manera distinta.

El blanco y negro tiene la gran atracción de imprimir una fuerza y un dramatismo a la escena que el color no posee, creando un mundo nostálgico y sentimental que seguramente de otra forma se perdería. Otra de las gratificaciones es que el uso del blanco y negro en sus diferentes disciplinas fotográficas, es algo que nos cautiva de tal forma que ningún fotógrafo puede dejar de intentar realizar.

Plasmar en blanco y negro una escena de naturaleza con toda la gama de colores que esta tiene, para muchos puede resultar una osadía y un sacrilegio. Sin embargo para aquellos que se atrevan a realizarla puede resultar muy gratificante viendo los resultados. Un paisaje en blanco y negro tiene otro grado de impacto, una fuerza brutal increíble, para comprobarlo, no hay más que observar las imágenes que nos ha dejado  Ansel Adams.

Para que una fotografía en blanco y negro se considere relativamente buena, debe entrar en lo que se conoce como sistema de zonas, que a grandes rasgos consiste, en que la fotografía tenga toda la gama de grises, desde el blanco hasta el negro. El sistema de zonas es una técnica de blanco y negro diseñada por  Ansel Adams, padre de la fotografía de paisaje en B/N, y que luchó durante toda su vida por defender y proteger la naturaleza.

Últimamente con la fotografía digital a color  asentada de forma casi omnipresente en la sociedad actual, estamos asistiendo a una especie de resurgimiento de la fotografía en blanco y negro, (Michael KennaMichael LevinJohn Beardsworth Alejandro Martínez, etc.) sobre todo porque el hecho de la ausencia de color en una fotografía, nos permite concentrarnos más en la esencia de las formas y en la realidad de lo fotografiado, abstrayéndonos de todo lo demás.

Ahora el reto es buscar nuestro propio estilo.

Animo y buenas luces

Luis Llavori

FLORTOGRAFIA

A finales del invierno, cuando las nieves todavía cubren las altas cumbres del Sistema Central, el azafrán serrano comienza a salpicar de color violeta las praderas de la Sierra de Guadarrama.

Es la primera flor, el primer color que llama la atención anunciando la llegada de la primavera, el primer impacto visual, la primera atracción para los polinizadores y flortografos. A estas alturas del año, entrados todavía en el frío invernal, los azafranes no tienen otras competencias florales que marginen su presencia, y todas las miradas de este entorno recaen directamente sobre sus atributos.

Los azafranes serranos, al igual que otras flores prematuras, son escasas en polen y néctar, por este motivo deben apresurarse en aparecer en escena para captar la atención de los escasos insectos que en su contacto y revoloteo pueden colaborar en su polinización.

Siguiendo a los azafranes aparecen los narcisos trompones y amarillos, cubriendo praderas montanas y húmedos prados de diente……….. y poco a poco van vistiéndose de suave amarillo los sauces en las riberas y nacen chiribitas que salpican de blanco los verdes, y gageas amarillas y geranios silvestres que impactan de fuerte rosa en las laderas mientras se espolvorean de blanco los endrinos en torno a las dehesas………………….. y así, un año más ……………………COMIENZA LA PRIMAVERA.